Por Nicolás Sasu

San Martín de San Juan venció por 3 a 1 a Rosario Central en un encuentro correspondiente a la 5ta fecha de la Superliga Argentina, que se jugó en el estadio Ingeniero Hilario Sánchez.

Por fin una buena para nosotros. Después de tanta mufa, hoy por fin nos pudimos despachar con una victoria. El primer tiempo fue parejo, San Martín manejaba la pelota, pero Central llegaba con más claridad. El tener un delantero de jerarquía como Zampedri fue la piedra que desequilibró la balanza. No era lo justo ir perdiendo, pero el no tener contundencia ofensiva nos terminó perjudicando.

En el segundo tiempo arrancaría mejor Rosario, de hecho, fueron los momentos más difíciles para el equipo, que no le encontraba la vuelta al encuentro y para colmo el público ya se empezaba a impacientar. Sin embargo, ocurrió un milagro, la expulsión de Parot. El tener un jugador menos derrumbó a los rosarinos, y en un abrir y cerrar de ojos, San Martín anotaría dos goles y pasaría a mandar en el marcador. Arriba en el resultado, de local y con superioridad numérica. ¿Qué más se puede pedir? ¿Un expulsado más? Sorpresivamente, después de una patada criminal de Tobio, el equipo de Rosario se quedaría 9 jugadores. El escenario perfecto.

Tendríamos que haber aprovechado la amplia superioridad para sacarnos la mufa de gol y convertir más goles. Es increíble como teniendo espacios y números a favor, nos haya costado tanto liquidar el partido. Era desesperante como se desperdiciaban contrataques claros de anotación. Afortunadamente, llegaría el penal del Ruso Rodríguez y Ardente sellaría el encuentro.

Se ganó y es lo que importa. Dimos vuelta un juego después de casi un año (Aldosivi 1-2 San Martín) y eso no es poca cosa. Gran partido del mediocampo sanjuanino, especialmente de Maxi Rodríguez. La ofensiva sigue con sus baches, le cuesta demasiado hacer un gol. Más allá de ello, destaco los 90 minutos de Barceló. Generó las faltas en el primer y tercer gol, y convirtió el segundo con un gran cabezazo. Y no me olvido de Ardente, quien tapó una pelota en el segundo tiempo que podría haber sido el 0-2 definitivo.

El verdinegro no volverá a jugar hasta recién el 16 de octubre, en un partido que será vital, ni más ni menos que ante un rival directo por el descenso, Arsenal de Sarandí. A seguir trabajando, que hay mucho material para salir adelante.

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